Con el agua al cuello

He leído este fin de semana la última aventura del inspector Kostas Jaritos, el detective griego alumbrado por Pétros Márkaris. Una mirada descarnada de la Grecia actual, en la que el anti-héroe, formado como policía durante la Junta Militar de los Coroneles, intenta resolver los asesinatos cometidos contra algunos magnates de las finanzas. La crisis financiera que vive Grecia, la inmigración ilegal, la conflictividad social, el desempleo juvenil y en general la falta de expectativas -y de optimismo- de los griegos sobrevuelan la novela. Aunque con una traducción poco meticulosa, “Con el agua al cuello” nos acerca a una realidad, la griega, que podemos comprender muy bien.

El embargo de la UE sobre el petróleo de Irán dejará a Grecia con el agua más al cuello. Y aunque es reconfortante comprobar que los ministros de la UE hacen todo lo posible por poner punto y final al programa nuclear Iraní, aunque inquieta que un personaje como Ahmadineyad tenga a su disposición un arsenal nuclear, lo cierto es que el Gobierno heleno tiene muy difícil conseguir comprar en otros mercados el petróleo que importa de Irán al precio que le ofrece Irán. La ONU lleva pidiendo a Teherán desde 2006 que suspenda su programa de enriquecimiento de uranio y permita la entrada de observadores internacionales, pero hasta hoy mismo no se han concretado sanciones económicas.

El Gobierno de España compra al régimen de Ahmadineyad el 14% del petróleo que consumimos, pero disponemos de alternativas en Arabia Saudí o Rusia, por lo que según parece no peligra el abastecimiento. Lo peliagudo es cómo va a afectar todo esto en el precio del barril, lo que pagamos por la gasolina y por los carburantes. Un informe de Barclays advierte de que el precio del barril llegará a los 140 dólares, a 7 dólares de su máximo histórico. Y además, las devaluaciones del euro (un 14% desde abril) hacen que el petróleo cotice en dólares y no en euros, de modo que el esfuerzo por comprar un barril es de 90 dólares, casi el mismo que en julio de 2008, cuando el petróleo alcanzó ese récord de 147 dólares. Contra el precio del petróleo no hay Troika que valga.

Anuncios

Deja tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s