image

Madrugada del miércoles 29 de julio de 2015. Para reconciliarme con el sueño en estas noches calurosas me está ayudando escuchar la grabación del Concierto Doble de Brahms de Anne-Sophie Mutter y António Meneses con la Filarmónica de Berlín dirigida por Karajan en 1993. El cedé lo heredé junto con la colección de mi padre, pero ahora lo escucho en Spotify con el IPad, tumbado en la cama mientras tecleo este post y pienso en cuánto habría disfrutado mi padre escuchando en streaming toda la música que quisiera. 

No sé cuál será la canción del verano 2015 en las radiofórmulas. Brahms escribió su Doble Concierto en las noches del verano de 1887 y aunque el calor de Viena no es el de Rocafort de estos días, eso me basta para considerarla una pieza veraniega. Es además la última composición orquestal de su catálogo, por lo que puede considerarse su despedida del género.

Aunque lo que realmente me hipnotiza del Doble Concierto es su propósito: Brahms lo ideó para pedir disculpas a su amigo Joseph Joachim tras una disputa privada sucedida dos años antes de aquel verano (en la partitura orginal puede leerse manuscrita una bonita ofrenda de paz a su viejo amigo) así que imagino a un acalorado Brahms intentando ordenar sus pensamientos para componer una obra de paz y conciliación. Aquello funcionó: Joachim estrenó la obra al violín en octubre de aquel año, con el chelista Robert Hausmann y un satisfecho Brahms a la batuta, cuando el verano ya se había esfumado y las primeras tormentas del otoño barrían las noches de insomnio. Que descanséis.

Anuncios

Deja tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s